Alarma social por aracnofobia

El portavoz del equipo de gobierno nazareno, Agustín Morón, ha explicado que “Los arácnidos recogidos no son ninguno de la especie peligrosa”.

Una ola de «aracnofobia» se ha desatado en Sevilla a raíz de la mordedura de estos artrópodos invertebrados a varias personas, a las que se les necrosó la piel, necesitando en algunas casos su hospitalización e incluso trasplantes de piel.

Desde Semana Santa, el teléfono del departamento de Zoología de la Facultad de Biología de la Hispalense no para de recibir llamadas de particulares de Dos Hermanas, Castilleja de la Cuesta o Sevilla capital que piden información, así como visitas de personas que llevan en pequeños botes aracnidos hallados en sus viviendas para descartar que sea la temida «loxosceles reclusa», una araña de origen americano, cuya mordedura puede provocar cuadros graves en piel y vísceras por el veneno que inyectan.

El departamento de Zoología de la Facultad de Biología afirma que por ahora todas las arañas analizadas con lupa o microscopio estereoscópico por el laboratorio de Entomología Aplicada de Sevilla han sido «loxosceles rufescens», más conocida como araña de rincón, aunque no se puede descartar que haya arañas reclusas en Sevilla que hayan podido ser introducidas, por ejemplo, en flores tropicales.

La araña de rincón y la araña reclusa tienen una mancha parecida en el dorso, lo que hace muy divicil su distinción a simple vista.

Según Elvira Ocete, catedrática de Zoología, «hasta ahora la mordedura de la araña de rincón era molesta porque te inocula veneno pero no se podía decir que fuera dañina. Otra cosa es que pueda haber personas alérgicas a las que esas mordeduras genere una reacción adversa en la piel. Me extraña que ahora el veneno de esas arañas puedan necrosar la piel cuando antes no lo hacían. Habría que extraer veneno de las arañas de rincón y compararlo con el descrito en esa especie anteriormente».

La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, el miércoles 14 de mayo anunció el desarrollo de un protocolo de diagnóstico y actuación en los centros de salud sobre la Loxosceles rufescens a la vez que contactará con el Ayuntamiento nazareno para analizar con empresas de fumigación el tratamiento de las zonas más afectadas.